(3/3) “Igual empecé a trabajar a los 18, no empecé chiquita. Mi mamá aunque nos faltaba mucho, nos faltaba todo casi en casa, nunca nos llevó a trabajar antes de terminar la escuela. Era terminar la secundaria y después sí. Pero fue muy difícil. Porque aparte nunca tuvimos casa propia, andábamos de caseras en un lugar, alquilando en otro lado. Y yo con esa expectativa de poder hacer lo que yo quería que es algo muy específico y muy raro. Todo el mundo me decía: ‘qué haces, para qué vas a estudia

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